Consejos para dormir bien

A pesar de que es  fundamental para la salud, hay muchas personas que dicen no dormir bien. Mejorar la higiene del sueño es  posible y tiene muchas ventajas.

Cada vez hay más evidencias científicas sobre la importancia de dormir bien y su relación directa con una vida sana. El descanso nocturno es el periodo que emplea nuestro organismo para poner en marcha toda una serie de mecanismos que reparan los tejidos y aseguran su correcto funcionamiento al día siguiente.

Dormir poco o dormir mal obstaculiza estos mecanismos y pueden producirse alteraciones del estado de ánimo relacionadas con la ansiedad y la depresión, que además pueden aumentar la tasa de accidentes de tráfico y siniestralidad laboral.

Pautas para una buena higiene del sueño:

  • Mantener un horario regular
    Procura acostarte y despertarte siempre a la misma hora, ya que los cambios constantes pueden llegar a acabar en insomnio o problemas crónicos.
  • El dormitorio
    La habitación ha de tener una temperatura adecuada; aproximadamente unos 18 grados. Es recomendable que sea tranquila, silenciosa, con luz tenue y que la cama sea cómoda.
  • La digestión
    Debes cenar dos horas antes de acostarte, y no hacer ingestas demasiado copiosas. Nunca te vayas a la cama con hambre, puede dificultar el descanso e incrementa el riesgo de despertarse en mitad de la noche.
  • Reducir la ingesta de estimulantes
    Disminuye la cantidad de café, té o bebidas con gas por la tarde para evitar que su efecto impida conciliar bien el sueño.
  • La cama, solo para dormir
    Evita estar en la cama durante mucho tiempo, esto puede producir sueño fragmentado, sueño demasiado ligero y poco favorecedor.
  • Tampoco es conveniente ver la televisión, estar con el móvil o jugar a los videojuegos, sobre todo para los adolescentes, que actualmente viven hiperconectados.
  • Siestas cortas
    La siesta es un hábito muy saludable, pero si se prolonga más de media hora puede impedir dormir bien por la noche. Evita dormir la siesta si no tienes sueño.
  • Hacer ejercicio
    Haz ejercicio durante el día, ayuda a tener un buen descanso nocturno. Si haces deporte por la noche es preferible hacer ejercicio unas tres horas antes de irse a dormir.
  • Rutinas antes de acostarse
    Repite más o menos los mismos gestos antes de irte a dormir. Cepillarse los dientes, ponerse el pijama, prepararse la ropa del día siguiente…
  • Relajación
    Algunos ejercicios de relajación y respiración te pueden resultar muy útiles para conciliar el sueño. Permiten que el cuerpo se deshaga de las tensiones y que nos durmamos antes.
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