Cuando la empresa se hace cargo del seguro médico privado de sus empleados, éste forma parte de lo que se denomina retribución en especie. Esto supone que el coste del mismo se refleja en la nómina del empleado, que se beneficia fiscalmente de ello y que, además, ve afectado su salario bruto dado que éste se incrementa. Además, en la póliza del empleado se puede incluir a su cónyuge y descendientes a precios inferiores o incluso sin coste para el empleado.
La contratación del seguro de salud ofrece distintas ventajas a la empresa:
- Mejora la competitividad y la productividad, dado que los empleados que tienen una mejor salud, tienen mayor capacidad de trabajo
- Se convierte en una herramienta de negociación entre el empleado y la empresa.
- Fomenta el mayor compromiso por parte del trabajador y sirve como punto de retención de talento en la empresa.
- Favorece la relación con los empleados ya que se mejora el clima laboral y se refuerza la relación entre la empresa y los trabajadores.
- La imagen corporativa de la empresa se ve favorecida, dado que se transmite una imagen de compañía que cuida a sus empleados.
- Existen, además, estudios que demuestran que se produce una reducción del absentismo laboral entre los empleados que cuentan con un seguro de salud, gracias a la reducción de las listas de espera y la disposición de tratamientos desde el primer día.
Además, también tiene beneficios para los empleados:
- Los primeros 500€ del seguro están exentos de IRPF, por cada miembro de la familia incluida en la póliza.
- Permite una mayor conciliación entre la vida familiar y laboral de los trabajadores.
Existen además, dos modalidades cuando es la empresa quien contrata el seguro de salud para sus empleados:
- La empresa asume la totalidad de la prima del seguro: en este caso, la contratación del seguro médico supone un aumento de la base de cotización de la Seguridad Social del empleado, ya que ésta se calcula con el total de la nómina y no con el salario neto. Supone un aumento de costes para la empresa, aunque en la declaración del Impuesto de Sociedades se imputa como gasto social y, por tanto, se deduce de los beneficios, por lo que se pagan menos impuestos.
- Póliza compartida: para esta modalidad, la empresa y el empleado se reparten el coste del seguro médico anual, que cuenta con mejores condiciones que cuando la contratación se realiza de forma particular. Desde el punto de vista fiscal, se mantienen los beneficios para ambas partes.