• Adicción al Sol: tanorexia

    Adicción al Sol: tanorexia

    Las pasarelas de moda, los anuncios de televisión, las películas de cine, los carteles publicitarios… Son muchos los escaparates con los que nos topamos a diario en los que se muestra el supuesto ideal de belleza, tanto de mujeres como de hombres. Los intentos por alcanzar ese canon de belleza establecido como perfecto han derivado en la aparición de nuevas patologías psicológicas o psiquiátricas. Un ejemplo de este problema es un trastorno que se denomina tanorexia.

    Qué es la tanorexia o adicción a los rayos UVA

    Se trata de una enfermedad psiquiátrica o dismorfofobia -tener una percepción distorsionada de las características físicas- que puede englobarse en el mismo grupo que la anorexia -obsesión por estar delgado hasta límites insanos- o la vigorexia -adicción extrema al deporte-. La tanorexia consiste en tomar el sol o someterse a sesiones en cabinas de rayos UVA de manera persistente y compulsiva con el fin de estar cada vez más moreno y en la búsqueda del bronceado perfecto. En la cabeza de los afectados siempre ronda la idea de que nunca están lo suficientemente bronceados.

    El mero hecho de tomar el sol provoca la secreción de unas hormonas llamadas endorfinas -neurotransmisores que se generan en el sistema central del cuerpo- que producen sensación de bienestar y de placer. Otras actividades, como correr, también promueven la estimulación de estas sustancias, por lo que las endorfinas están muy vinculadas a este tipo de nuevos trastornos obsesivos.

    En el caso de la tanorexia, es un problema que afecta sobre todo a mujeres, de entre 25 y 35 años; aunque también se puede empezar a experimentar antes, hacia los 15 años, además de producirse en hombres. En general, se estima que uno de cada tres españoles toma el sol en las horas centrales del día -de 12 a 17 horas-, es decir, cuando los rayos solares son más perjudiciales.

    Causas

    Esta obsesión patológica e irracional por curtir la piel y exponerse en todo momento a los rayos solares o las cabinas de bronceado tiene su origen en la propia percepción que tiene la persona de sí misma. En este sentido, los especialistas apuntan a causas como:

    • Búsqueda permanente de la aceptación y/o aprobación de los demás.
    • Baja autoestima.
    • No aceptarse a uno mismo.
    • Puede ir asociada a problemas de ansiedad, depresión o trastorno obsesivo compulsivo.
      Síntomas

    Cama de bronceado

    Generalmente, las personas aquejadas de tanorexia no suelen ver ni reconocer su problema, a pesar de la presencia de síntomas evidentes. Las principales manifestación de este tipo de enfermedad suelen ser:

    Autoimposición de oscurecer el tono de la piel durante mucho tiempo, dejando de lado otras actividades cotidianas, quehaceres o responsabilidades.
    Disgusto con el tono o el color de la piel y preocupación constante por el bronceado de la piel.
    Ansiedad o estrés cuando no puede tomar el sol.
    Bronceado extremo -con una tonalidad excesiva para las características de su piel-, lo que lleva a que la piel esté deshidratada, arrugada y envejecida por la excesiva exposición a los rayos UVA.
    Manchas en la piel o facciones muy marcadas por la deshidratación de la piel.
    Problemas de salud asociados a la tanorexia

    El problema de sufrir tanorexia no acaba en la propia patología, sino que puede llevar a desarrollar otras enfermedades o alteraciones asociadas a esta práctica obsesiva de exponerse bajo los rayos UV. Como hemos comentado más arriba, suele estar ligado a la ansiedad, la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo. Pero también cabe destacar otras enfermedades que surgen por abusar de la exposición al sol, como:

    • Psicológicas: oposición y reticencia a ser evaluado por un psicólogo o psiquiatra.
    • De salud: melanomas y/o cáncer de piel, quemaduras graves, lesiones oculares -cataratas o degeneración macular-; pérdida de apetito, apatía, debilitamiento del sistema inmune o trastorno depresivo mayor

    Tratamientos de la tanorexia o adicción a tomar el sol

    Como se trata de un trastorno psiquiátrico, el tratamiento y abordaje de este problema debe realizarlo un psiquiatra, que se centrará principalmente en la raíz del problema -generalmente, como hemos comentado, el origen está en una baja autoestima de la persona-. Además de un tratamiento psicofarmacológico y una terapia psicológica para abordar la fuente de la tanorexia, es posible que también se derive al paciente al dermatólogo para que valore los posibles daños ocasionados en la piel y, si fuera necesario, aconseje el tratamiento a seguir.

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