• No engordar en vacaciones. ¿Es posible?

    No engordar en vacaciones. ¿Es posible?

    Salir de vacaciones puede significar para muchos volver al peso que tenían antes del verano.Veamos qué hacer para no engordar mientras se disfruta del ocio y del tiempo libre de estas fechas.

    Tras los buenos hábitos a los largo del año, llega uno de los momentos más esperados: las vacaciones. Con ellas, muchas personas se salen de la rutina, se relajan y se dan ciertas concesiones que no se daban antes. Estas pueden ser comer fuera de casa o dejar de lado la actividad física. Es por esto por lo que las vacaciones pueden ser sinónimo de aumento de peso. ¿Se puede no engordar en vacaciones?

    Lo cierto es que sí, pero hay que empezar por integrar ciertos hábitos saludables como parte de tu forma de vida. Solo así evitarás cambios radicales al salirte de tu rutina, los cuales no harán más que empeorar tu salud a la larga debido a los continuos cambios de peso.

    Además, las vacaciones pueden ser uno de los mejores momentos del año para ir consolidando poco a poco esos buenos hábitos. Y es que estamos ante los meses del año en los que se dan las condiciones climatológicas perfectas para tener una alimentación sana y ligera, además de que no tendrás excusa para no hacer actividades al aire libre. Veamos qué hacer para que los vaqueros sigan entrando a la vuelta de las vacaciones.

    Deja hueco para alguna actividad deportiva

    En vacaciones, tienes más tiempo para ti y para compartir con los tuyos. Hay quien enfoca sus días de ocio para explorar una ciudad y hay quien planea no moverse si no es entre la tumbona y la piscina o el mar. Pues bien, si tienes en mente unas vacaciones en posición horizontal, no dudes que al final del día te sentirás mucho mejor si reservas un hueco para realizar alguna actividad deportiva.

    No tienes por qué seguir entrenando lo que haces durante el resto del año. Puedes realizar nuevas actividades, como por ejemplo, aprender a surfear, alquilar un equipo de paddle surf o una canoa, salir a hacer senderismo, o simplemente a andar o a trotar a primera hora de la mañana. El cuerpo no solo te lo agradecerá, sino que disfrutarás doblemente del descanso el resto del día.

    Fruta y verdura para combatir el calor

    Las altas temperaturas y las comidas copiosas no casan. De ahí que el verano, y por ello las vacaciones, sean una de las mejores épocas del año para aumentar el consumo de frutas y verduras. Porque comer fuera de casa no significa comer rápido y mal, puedes preparar una macedonia de frutas de temporada y llevártelo a la playa o a la piscina en una nevera portátil. Esta es una opción muy saludable en lugar de llevarte un bocadillo o de asaltar el chiringuito más cercano.

    Es importante consumir la fruta entera, ya que solo así aprovecharás la fibra que aporta. Además, la verdura tampoco puede faltar a la hora de evitar el aumento de peso en verano. Las ensaladas con abundantes hojas verdes y algún aporte proteico como legumbres, aguacates o pescados son perfectas para esta época del año.

    Aprovecha para descansar

    Muchas personas llegan a las vacaciones con ganas de dormir. Esto puede ser porque habitualmente no descansan lo suficiente o, por diversas circunstancias, no consiguen que su sueño sea reparador. Sin duda, esto afecta al peso debido a que entra en juego una hormona asociada al estrés, el cortisol.

    El aumento del cortisol en el organismo favorece el aumento de peso. Por una parte, porque aumenta el apetito de tal manera que quienes experimentan este estado suelen recurrir a comidas altas en azúcares y grasa. Por otra parte, la falta de sueño repercute en cómo se metabolizan las grasas, proteínas y carbohidratos.

    Por todo esto, las vacaciones no solo son perfectas para salir de la rutina y divertirse, también para dar al cuerpo su merecido descanso. Trasnochar todos los días o los cambios de horarios podrían repercutir en tu sueño y por tanto en tu salud. No dudes en cerrar los ojos, relajarte y tener un sueño reparador.

    Lo cierto es que estos tres pilares (ejercicio, alimentación sana y descanso) han de estar presentes todo el año, sobre todo, a la hora de que una práctica saludable se convierta en un hábito y este se integre en tu estilo de vida. A diferencia del resto del año, en vacaciones tendrás más tiempo para disfrutar de los deportes que te gustan y para elaborar platos deliciosos y nutritivos. No hace falta tanto para cuidarse, solamente encontrar la manera de disfrutar haciéndolo.

    Escribe un comentario →